Economía social
Camisetas, juguetes y pelotas son los productos más vendidos en las semanas previas y durante el Mundial, por lo que distintas organizaciones sociales alertaron sobre las condiciones muchas veces abusivas que afrontan los trabajadores que fabrican estos artículos.
Para cubrir la demanda los talleres de los países en desarrollo trabajen a marcha forzada para cumplir con las obligaciones impuestas por las grandes compañías, advirtieron dirigentes de la organización humanitaria alemana Brot für die Welt.
Tambien Intermón Oxfam denuncia estas contradicciones en su nuevo informe, titulado "¡Fuera de juego! Derechos laborales y producción de ropa deportiva en Asia".
La organización alemana por un comercio justo Gepa está tratando de incrementar el conocimiento de la gente acerca las condiciones laborales en que se fabrican las pelotas de fútbol.
El nombre de los balones oficiales de la copa mundial es "Teamgeist" (espíritu de grupo, en alemán), fabricados por la también firma alemana Adidas en Tailandia y que tienen las piezas termalmente selladas.
Pero en el resto del mundo, la mayoría de las pelotas de fútbol se cosen a mano. Alrededor de 80 por ciento de los balones fabricados por las firmas transnacionales tienen su origen en Sialkot, en el noreste de Pakistán, un centro clave en la exportación de productos deportivos, pero cuyas condiciones laborales son duras, advierte un artículo de IPS.
La producción en Sialkot de artículos relacionados con el fútbol ocupó la portada de los medios antes de la Copa Mundial jugada en Francia en 1998, cuando se descubrió que el trabajo infantil era una práctica corriente, y a menudo las condiciones laborales para ellos y los adultos eran atroces. Luego de la denuncia se prohibió la producción a domicilio por considerarse que favorecía la multiplicación del trabajo infantil y se trasladaron los trabajadores a nuevos talleres de costura.
Este cambio terminó con el trabajo infantil, pero empeoró las condiciones de muchas familias según la ONG Brot für die Welt
A causa de la creación de los talleres de costura, las mujeres perdieron importantes ingresos, pues en la cultura islámica de Pakistán no pueden trabajar en el mismo lugar que los hombres. Los salarios no se modificaron y muchas familias no pudieron comprar elementos fundamentales.
Según el informe de Intermón Oxfam, Nike paga 13 millones de euros al año a la selección nacional de fútbol de Brasil y Adidas paga 1,5 millones de euros al año al jugador francés Zinedine Zidane.
Mientras tanto, los trabajadores y trabajadoras asiáticos que fabrican las botas de fútbol y otros elementos del equipamiento deportivo que llevan los jugadores cobran tan sólo 3,76 euros por un día de trabajo.
Las mujeres que fabrican ropa deportiva de marca en Indonesia tienen que trabajar casi cuatro horas para poder comprar en el mercado local más barato 1,5 kilos de pollo, que para algunas es toda la carne que se pueden permitir en el mes.
Fuentes: Canal Solidario- IPS- Intermón Oxfam